Con puños levantados y un macrosimulacro, la Ciudad de México y las plazas públicas, dependencias públicas, escuelas, hospitales y colonias de todo el país recordaron esta mañana los sismos del 19 de septiembre de 1985 y 2017.

A las 10 horas en punto de este jueves, miles de capitalinos participaron en el macrosimulacro. La alerta sísmica se activó a través de los 12 mil 139 altavoces operables del C5, así como de las estaciones de radio y televisión que cuentan con el servicio de alertamiento.

De igual forma, se activaron las alarmas colocadas en edificios públicos y escuelas de la ciudad. Se evacuan a los participantes y la Secretaría de Seguridad Ciudadana realiza cortes a la circulación vehicular en diversas vialidades.

El macrosimulacro 2019 que se llevó a cabo esta mañana, simuló un sismo hipotético de 8.6 grados de magnitud con epicentro en las costas de Oaxaca, dio a conocer el Servicio Sismólogico de la UNAM.

Estas características fueron propuestas para replicar las del sismo ocurrido el 28 de marzo de 1787, el más grande del que se tenga conocimiento en México. Además de realizarse en honor a todas las víctimas del 7 y 19 de septiembre de 2017 e igualmente del 19 de septiembre de 1985.

Participa presidente López en simulacro

El presidente Andrés López abandonó por unos momentos las actividades que atendía en su despacho en Palacio Nacional para participar en el macrosimulacro nacional de evacuación por sismo.

Tras la activación a las 10 horas de la alerta sísmica, en la sede de gobierno inició la evacuación de las diversas oficinas y López se ubicó en el Jardín de la Emperatriz, acompañado de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller, siguiendo con ello los protocolos de protección civil para el caso.

Aunque inicialmente el presidente saldría al patio central del inmueble, donde también se ubicaron los secretarios de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera; de Educación Pública, Esteban Moctezuma, y de Economía, Graciela Márquez, al final se ubicó en un atrio alterno.

El coordinador general de Comunicación Social de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez Cuevas, informó que unos 400 trabajadores, incluido el presidente y su esposa, participaron en el simulacro de sismo, en aras de reforzar la cultura de la prevención y protección civil.

Detalló que conforme al protocolo de protección civil, el Ejecutivo federal se ubicó en el área más cercana a su despacho, en este caso, en el llamado Jardín de la Emperatriz.

Así, cada trabajador de Palacio Nacional se trasladó al patio más cercano a su centro de trabajo en perfecta calma y sin empujar. El escenario de este simulacro fue un sismo de magnitud 8.6 en las costas de Guerrero y de Oaxaca.

Además de la alerta sísmica, también se utilizaron silbatos para advertir del evento a los trabajadores, así como a turistas nacionales e internacionales que visitaban el inmueble, quienes debieron ubicarse en zonas seguras, con un reporte final del ejercicio “sin novedad”.

Desalojan en siete minutos la Cámara de Diputados

La alerta sísmica se escuchó 50 segundos y de inmediato los brigadistas de Protección Civil de la Cámara de Diputados organizaron el desalojo de tres mil 100 empleados de 12 edificios, para reportar un “sin novedad” a la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Laura Angélica Rojas Hernández.

A las 10:00 horas, en el inicio del macrosimulacro, los accesos del Palacio Legislativo de San Lázaro ubicados en la calle de Emiliano Zapata se mantenían bloqueados por integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), pero no fueron obstáculo para un desalojo en siete minutos y el regreso a la normalidad en 12 minutos.

Con el recuerdo de los sismos ocurridos los días 19 de septiembre de 1985 y 2017, que dejaron profundas huellas en la población al derribar edificios, casas y arrebatar vidas humanas, la presidenta de la Mesa Directiva valoró estos ejercicios que permiten crear conciencia ciudadana.

En esta ocasión, la hipótesis del simulacro fue un sismo proveniente de las costas de Oaxaca y el sur de Guerrero, con una magnitud de 8.6, y de inmediato se activó la alerta sísmica.

El saldo final informado a la presidenta de la Mesa Directiva fue que el personal evacuado fueron tres mil 100 empleados y todos los servicios de luz, agua y drenaje, se mantuvieron “sin novedad” y funcionan de manera correcta, tampoco hubo incidencias médicas, y la evacuación total llevó siete minutos.