La dinámica urbana del estado de Hidalgo puede ser entendida de diversos modos. Cada ciudadano tiene su propia manera de apreciar la estructura de las ciudades e interpretar sus funciones. Cada sector social posee su propia concepción sobre la evolución estatal, lo que hace muy complejo articular una definición general.

Hablar de la entidad como una red de ciudades emergentes es una oportunidad para amalgamar un concepto que ayude a comprender la importancia que posee para el desarrollo nacional, en materia urbana.

Es en este sentido, y  ante la dificultad que acarrea definir el sistema de organización territorial, se propone a los lectores la construcción de la categoría ciudad emergente estatal para dar cuenta, por lo me-nos a grosso modo, de la configuración que detentan las zonas metropolitanas existentes.

Por ciudades emergentes y sostenibles, tal como señala el Banco Interamericano de Desarrollo, BID (2017), comprende un crecimiento poblacional y económico positivo, además que se entiende como un conjunto sistemático de ciudades enlaza-das por mecanismos que están diversificados en sus actividades económicas y des concentradas de su aparato administrativo y burocrático, caracterizado por la presencia de ciudades que crecen más rápido con la apertura comercial. En este sentido, es vital tomar en cuenta los siguientes elementos, que considero son funda-mentales:

1) Identificar las pautas del crecimiento económico y la diversificación de las actividades vinculadas al sector industrial por cada centro urbano, conurbación y zona metropolitana.

2) Analizar el tamaño de la población; su evolución durante los últimos treinta años con una proyección a cincuenta años y la identificación de las zonas metropolitanas con mayor concentración de población.

3) Indagar el alcance del aparato administrativo, así como la determinación del factor de concentración de las actividades burocráticas.

4) Estudiar los procesos de urbanización desde 1940 y su etapa fuerte 1970 a fin de reconstruir las etapas.

5)  Finalmente, es fundamental indagar sobre el sistema de intercambios económicos que genera que cada ciudad tenga un mayor grado de interacción entre sus territorios y con otros contextos.

Considero que aparte de las cuestiones de migración y de crecimiento económico que atañen al concepto de ciudad emergente, la idea de medio ambiente es un elemento importante que no puede pasar de soslayo en el análisis de la integración de la ecología al sistema urbano. Incluso comparto la visión de El informe Brundtland (1987, citado en Gómez Gutiérrez, s/f, p.91), que bien podría aplicarse a la idea de ciudad emergente estatal que propongo.

Su riqueza radica en buscar el equilibrio entre distintos factores, para asegurar el bienestar en el futuro. Por ejemplo: “esta en manos de la humanidad asegurar que el desarrollo sea sostenible, es decir, que se satisfagan las necesidades del tiempo presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias”.

A su vez, las transiciones socio ecológicas se miden por las diferentes escalas de fenómenos ambientales que ven nacer los contextos ecológicos, en especial, dos elementos que señalan autores como López Medina, et. al., (2014, p.138) y Magnaghi (2011):

“Identificar los limites locales de los territorios metropolitanos, así como la centralidad de los espacios abiertos de índole metropolitano, lo cual significa-ría intentar una reconstrucción ambiental o re territorialización”. Otro punto importante es que precisamente para Magnaghi los especialistas deben revisar el fenómeno de descomposición en unidades menores más cercanas a las escalas metropolitanas que serían parte de las transiciones en próximos tiempos.

El aspecto ecológico es muy importante, empero no es lo único, puesto que existen múltiples variables que dan forma a su arquitectura. Ante la inmensidad que entra-ña tal encomienda, es menester primeramente estudiar algún documento oficial de mucho valor. Por ejemplo, se puede retomar el trabajo de la ONU-Hábitat para dar cuenta del lugar preponderante que tienen las políticas públicas y las agendas de gobierno en la restauración del tejido urbano.

El documento mencionado da un buen panorama sobre la expansión urbana y los rasgos que imperan en el rubro del ordenamiento, al menos así lo denota el factor del crecimiento de la población y la creación de zonas vitales desde unos años a la fecha.

Habrá que ver más adelante la composición urbana y advertir la presencia de nuevos territorios morfológicos, casi al estilo que señala el autor Antonio Font, en su texto las Nuevas formas del crecimiento metropolitano, del cual sugiero la lectura a profundidad.

 

Dr. Jaime Uribe Cortez

Investigador de El Colegio del Estado de Hidalgo

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