Faltan dos finales a los Tuzos para lograr el objetivo de meterse a liguilla, afirmaron José Joaquín “El Shaggy” Martínez y Alfonso Blanco, jugadores del Pachuca, quienes señalaron que deben ganar sí o sí para seguir pendiendo de ellos mismos y conseguir el boleto para pelear por el título del futbol nacional.

“El Shaggy” comentó que en el juego contra Querétaro es importante porque la realidad es que están cerca todos en cuanto a puntos, desde el doceavo hasta el octavo lugar.

Viene una final el sábado, entonces hay que ganar, sí o sí, venimos haciendo las cosas bien pero hay que seguirlo demostrando, y sabemos que con cualquier descuido cualquier equipo nos puede pasar“.

Reconoció que Querétaro tiene jugadores importantes, a quienes quizá no se les dieron los resultados, pero es peligroso.

Tenemos que estar concentrados los 90 minutos y ser muy intensos, como hemos venido haciendo”.

Martínez admitió que hay confianza en el equipo, pero también la responsabilidad en cuanto a seguir haciendo lo mismo, “sabemos que estamos sin margen de error, porque por ahí cualquier descuido o desconcentración, cualquier equipo de los que vienen de abajo te puede pasar, entonces sí es una responsabilidad seguir haciendo las cosas bien como lo venimos haciendo y contentos porque el equipo está en buen momento”.

Sobre los 9 goles en dos juegos, consideró que el equipo en general está haciendo las cosas bien y se ve más equilibrado tanto atrás como adelante, “en partidos anteriores por ahí metíamos dos, pero nos hacían tres, entonces ahora estamos haciendo más de lo que nos hacen, que es importante, estamos teniendo ciertas oportunidades arriba que se están concretando”.

Aunque Querétaro ya no pelea liguilla, “El Shaggy” observó que cuando los equipos ya no tienen tanta presión por calificar, se la quitan para jugar; pero en el caso de Los Gallos están peleando el tema de la porcentual para no descender, y van a querer sacar los tres puntos por la presión del descenso.

Va a ser un partido complicado, en donde ellos van a jugar por los tres puntos, entonces nosotros queremos entrar a liguilla y queremos hacer las cosas bien también en este partido, y tenemos que reflejarlo en la cancha”.

Martínez comentó que deben seguir con la intensidad, pues es algo que deben tener en mente, seguir intensos los 90 minutos, estar concentrados atrás para no recibir goles y generar arriba las ocasiones necesarias para ganar.

Por su parte, el guardameta Alfonso Blanco, reconoció que el equipo sabía que el cierre del torneo debía ser crucial, “lo está siendo, hemos sacado dos triunfos pero aún no podemos cantar victoria, la verdad nos quedan dos partidos muy complicados, y esos dos juegos nos pueden dar la calificación”.

Admitió que de no sacar las dos victorias puede complicar mucho el objetivo, aunque depende de los Tuzos en estos dos juegos ganar para seguir dependiendo únicamente de ellos la clasificación.

Apuntó que Querétaro es un equipo muy ordenado, que como cualquier equipo tiene muy buenas individualidades, “conocemos muy bien a Edson (Puch) que estuvo acá con nosotros, que ha venido retomando nivel y es un jugador muy peligroso de ellos”.

Observó que el arquero Tiago Volpi es un excelente portero, cuyas condiciones técnicas son muy buenas, por lo que tendrán que batir su meta para sacar los tres puntos en su visita al Corregidora.

Blanco reconoció que necesitan ser más sólidos atrás, ya que en este torneo les ha costado en general, pues en los dos últimos partidos, a pesar de tener buenos juegos, han recibido 3 anotaciones, por lo que quiere tener otra vez su cabaña en cero y así poder sacar los triunfos.

Es algo que tenemos que acabar de pulir, hemos alcanzado un buen nivel pero podemos dar más y cerrar muy bien el torneo”.

Los Tuzos se ven ganando y quieren estar en la fiesta grande, por lo que trabajan muy fuerte en la semana, “la verdad te cambia mucho el venir de dos triunfos seguidos, trabajar sabiendo que dependes solamente de ti y se trabaja con mucha alegría y entusiasmo, ya esperando que sea el sábado”.

Sí contrasta mucho las semanas de hace un mes con estas dos últimas semanas que se trabaja con victorias en la espalda y eso ayuda mucho para llegar al partido del sábado con más confianza”.

Los goles que tienen en diferencia positiva ayudarán a los Tuzos ante lo cerrado de la tabla para buscar estar entre los ocho clasificados, ya que esa diferencia representa un punto más a favor del equipo tuzo para meterse y estar en un mejor lugar.

Al ser titular esta temporada, Blanco comentó que en general se ha sentido bien, tomando ritmo, lo cual le inyecta confianza, lo que se refleja en los partidos y le va a mejor.

Obviamente hay cosas que pulir, hay detallitos, los cuales tengo muy presentes, también hay errores que a la mejor no van al resultado pero a mí no me dejan satisfecho, tengo que pulirlos, trabajarlos. Es mi primer torneo jugando de titular y quiero que sea un muy buen torneo, tanto para mí como para el equipo, ojalá podamos calificar y estar peleando el campeonato. Hay que ir paso a paso, hay que mejorar siempre, soy de los que trabaja para mejorar y nunca me conformo con lo que he logrado”.

Blanco quiere estar muchos torneos de titular, por lo que señala que trabaja y no se confía de lo poco bueno o malo  que le ha pasado.

 

Pacto de caballeros

Sobre el movimiento de futbolistas contra el “Pacto de caballeros”; el carrilero tuzo expuso que es un tema complicado, por lo que los jugadores se han unido e intentan que salga una resolución buena para todas las partes, tanto dueños, directivos y jugadores, “creo que va a ser lo mejor para todos lo que se decida”.

Tengo 9 años en el futbol profesional y he visto muchas cosas, buenas y no tan buenas, así es el futbol, en todas partes hay cosas positivas y negativas y el chiste es ver el beneficio del futbol en general”.

En tanto, Blanco consideró que el hecho de estar unidos los futbolistas, pues están en la línea de luchar por lo que creen es justo, “esperemos que se pueda dar un buen dialogo y se pueda llegar a un buen arreglo”.

El “Pacto de Caballeros” es un arreglo o acuerdo soterrado entre directivos, que en algunas ocasiones ha afectado la carrera de los jugadores.