Por supuesto se esperaba un castigo ejemplar contra los animales que violaron a una menor de edad en la Feria de San Fermín, España, hace dos años. Hubo premeditación, alevosía y ventaja. Lo planearon, lo grabaron y se jactaron en las redes sociales de su proeza machista.

Cinco animales, dos de ellos con capacitación policiaca y militar, contra una joven de 16 años a quien arrinconaron en un lugar apartado donde nadie la podía ayudar.

Las manifestaciones en contra de la decisión de los jueces de Navarra que no vieron violación sino abuso sexual y que en consecuencia tendría a los acusados fuera de la cárcel en menos de dos años, no se han hecho esperar.

La sentencia hizo que me quedara claro: “La Manada” no sólo esta compuesta de cinco.

He leído mucha información de diversos medios no sólo españoles, sino también de otras partes del mundo, sobre la decisión judicial, así como análisis y opiniones al respecto.

Estos análisis me han permitido reflexionar sobre la efectividad del pacto masculino, es inamovible, estos jueces prefieren pasar como verdaderos pendejos antes que traicionar a su sexo. Y las cuatro asociaciones de jueces y magistrados de España ven desproporcionada la respuesta de la sociedad.

Coincido también con las feministas de España cuando aseguran que es urgente, urgentísimo capacitar en perspectiva de género a jueces y magistrados. Por supuesto en nuestro país también es necesario. Pero no ser tan inocentes de pensar que un cursito les cambiará la mirada, tiene que haber evaluaciones constantes y suspensiones si insisten en su obtusa mirada.

Me parece también interesante lo que plantea la actriz, Alicia Murillo de juzgar a los juzgadores, se refiere a un juicio social. Uno de esos magistrados que tuvieron el caso y que pidió la absolución de los animales, (Ricardo González), estimó que los gemidos y lamentos que la joven expresó durante su traumática experiencia no fueron de dolor, sino de placer.

Dice la actriz, “¡Se imaginan al tal Ricardo en la cama!”.

La periodista Montse Aparicio, señala por su parte, “El juez Ricardo González es la clara representación del sistema patriarcal y de la cultura de la violación, que gracias al porno, habitan en nuestra sociedad”.

La diputada del partido Podemos, Beatriz Gimeno, nos da esperanza ante esta situación: “Rabia pero no impotencia. Rabia que va a dar frutos, estoy segura. Hermana, todas te creemos.

Me pongo a escribir esto llena de rabia y sabiendo que no hay nada que  decir que no se haya dicho ya esta mañana, nada que no se vaya a decir en estos días porque, en realidad, de nuestras gargantas ha salido un único grito de rabia. Tenemos que convertir esa rabia en potencia transformadora. Y lo vamos a conseguir”.

Me quedo con esto.

 

✉ Botellalmar2017@gmail.com

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