La Academia Hidalguense de Educación y Derechos Humanos A.C (Acaderh) presentó el diagnóstico de la “Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género en el Estado de Hidalgo”, en donde señalaron se ha detectado una mayor incidencia de violencia simbólica contra las candidatas, difundida en medios de comunicación y al respecto, ninguna denuncia formal.

El proyecto realizado por Acaderth, la Constituyente Feminista de Hidalgo y el Enlace Rural Regional destaca que a partir de un monitoreo a programas de televisión, radio, periódicos y cuentas de Twitter, detectaron en un 85 por ciento violencia simbólica que consiste en vincular a las candidatas a roles domésticos, por su forma de vestir, al destacar su edad, como objeto sexual e inclusive mostrando misoginia en las declaraciones de segundos o terceros.

De acuerdo con este estudio, de las mujeres que actualmente participan en un proceso electoral existe una desvalorización de sus acciones y ofertas electorales hasta en un 55 por ciento en comparación con las agresiones que sufren relacionadas con su vida privada y su vestimenta.

Renee Hernández Chavero de la Academia Hidalguense de Educación y Derechos Humanos señaló que se detectó este tipo de violencia contra las candidatas por parte de conductores de radio, periodistas e inclusive por las declaraciones hechas por integrantes de sus mismos partidos.

Al respecto, Otilia Gonzales Sánchez Castillo coordinadora de la Constituyente Feminista  de Hidalgo manifestó que existe una falta de conocimiento por parte de las mujeres participantes en este proceso electoral para detectar que tipo de violencia se ejerce contra ellas ya que algunas acciones las consideran normales.

Algunas de las candidatas que han sufrido violencia política en razón de género son Darina Márquez Uribe, Diana Marroquín, Gloria Delgadillo Islas, Nuvia Mayorga Eguiluz, entre otras, así como la ex candidata a la Presidencia de la República Margarita Zavala.

Con este último caso ejemplificó que al igual que a la ex candidata independiente, algunas contendientes para diputadas locales o federales y en senadurías se les ha vinculado su participación con algún familiar hombre dejando en segundo término tanto su nombre como sus propuestas.