Por: Maximiliano Gracia Hernández

Con base en indicadores del índice de competitividad del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO); México muestra claros-obscuros en sus principales indicadores.

Pensar en un México poderoso y fuerte, es apostar por el incremento de la competitividad en todas sus variables, bajo ese escenario, realizamos un comparativo para los años 2015 y 2017 de los diferentes indicadores mostrados por el IMCO, los resultados no son nada alentadores.

En el apartado del sistema de derecho confiable, encontramos algunas variables, como homicidios por cada 100 mil personas; la independencia del poder judicial; confianza en la policía; costo de la delincuencia en los negocios; etcétera, en todos ellos México fracasó porque incrementó negativamente sus indicadores del sistema de derecho.

En manejo sustentable del medio ambiente y, considerando variables como: uso de pesticidas, vulnerabilidad a efectos del cambio climático; recursos hídricos renovables, etcétera; México mostró una mejora en todos sus indicadores, sin embargo, en el rubro sociedad incluyente y preparada, México mostró un declive, particularmente en el índice global de brecha de género; analfabetismos; calidad educativa; nivel de inglés e impacto en salud por sobrepeso y obesidad.

México es un país que se caracterizó en los últimos años por un sistema político estable, así lo muestran la mayoría de sus indicadores: Estabilidad política y ausencia de violencia; índice de libertades políticas; interferencia militar en el estado de derecho o en el proceso político; índice de factibilidad de conflicto armado; Derechos políticos; Libertades civiles; Libertad de prensa; índice de Percepción de Corrupción; disponibilidad de información pública y participación electoral. En todos ellos, con excepción del indicador de estabilidad política y ausencia de violencia, México mantuvo sin cambios sus principales indicadores.

En gobiernos eficientes y eficaces, se midieron el índice de efectividad del gobierno; efectividad de implementación de políticas públicas; índice de Gobierno Electrónico; facilidad para abrir una empresa; tiempo de altos ejecutivos a temas burocráticos; tiempo para preparar y pagar impuestos; presupuesto balanceado; deuda total del gobierno central; ingresos fiscales; Impuesto sobre el ingreso y carga impositiva. La efectividad del gobierno mostró un retroceso, al igual que el indicador presupuesto balanceado como porcentaje del PIB.

En mercado de factores, particularmente en transparencia y regulación de la propiedad privada, se muestra solamente el indicador de eficiencia energética mostró retroceso.

En indicadores económicos que incluye: Crecimiento del PIB; Crecimiento promedio del PIB; Variabilidad del crecimiento del PIB; Inflación; Inflación promedio; Variabilidad de la inflación; Desempleo; Deuda externa; Calificación de deuda; Activos del sector financiero; Activos de los depositantes; Reservas; Control de precios; y Libertad para competir. México mostró en varios de ellos indicadores negativos, fue el caso de crecimiento del PIB y variabilidad del crecimiento del PIB; variabilidad de la inflación, deuda externa y activos del sector financiero, lo anterior nos muestra una debilidad en varias de las variables macroeconómicas que se deben resolver cuanto antes.

Los sectores precursores de clase mundial muestran los siguientes índices: Riesgos de seguridad energética; Pérdidas de electricidad; Líneas móviles; Usuarios de internet; Servidores de internet; Gasto en Tecnologías de Información; Transporte intraurbano de alta capacidad; Carreteras pavimentadas; Flujo de pasajeros aéreos; Índice de desempeño logístico (transporte); Índice de infraestructura portuaria; Tráfico portuario de contenedores; Penetración del sistema financiero privado; Margen de intermediación; Capitalización del mercado de valores; Capitalización del mercado de valores (micro); Rotación de activos bursátiles e Índice de competencia de Boone. Las variables antes señaladas son muy importantes si México quiere mantenerse activo dentro del escenario mundial de competencia, en dichos indicadores sólo dos mostraron un menor nivel de competitividad, ellos fueron: Riesgos de seguridad energética y Gasto en Tecnologías de Información.

En el indicador del aprovechamiento de las relaciones internacionales, dentro de los cuales se enmarca: Organizaciones internacionales a las que pertenece México; Acuerdos comerciales; Socios comerciales efectivos; Apertura comercial; Diversificación de las exportaciones; Diversificación de las importaciones; Barreras ocultas a la importación; Aranceles agrícolas; Aranceles manufactureros; Inversión extranjera directa neta; Inversión extranjera directa neta promedio; Variabilidad de la inversión extranjera directa neta; Ingresos por turismo; Flujo de pasajeros aéreos internacionales y Gasto militar, en casi todas, con excepción de Inversión extranjera directa neta promedio, México mostró una estabilidad o un aumento en el indicador de competitividad.

Por último, en Innovación y sofisticación en los sectores económicos, cuyos indicadores son: Gasto en investigación y desarrollo; Coeficiente de invención; Artículos científicos y técnicos; Exportaciones de alta tecnología; Índice de Complejidad Económica; Empresas en Fortune 500; Empresas ISO 9001; Población en grandes ciudades; PIB en servicios; Índice de Complejidad Económica y Personas viviendo en ciudades de 500 mil o más habitantes como porcentaje de la población total, se tuvo un retroceso únicamente en el último índice señalado, el resto de indicadores se mantuvieron estables o aumentaron.

Como se aprecia, México necesita incrementar los indicadores de competencia si quiere mantenerse activo dentro de la competencia mundial y, lograr ser la octava potencia económica mundial para el año 2050. Si México no realiza las medidas necesarias para incrementar los indicadores de competitividad, probablemente se mantendrá como la 16ª potencia mundial en términos de riqueza, pero no en bienestar y desarrollo económico.

El índice de competitividad es un excelente indicador para dar respuesta a la pregunta de ¿cómo vamos México? lo demás es simple retórica en términos de discursos políticos.

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