El periodista Teodoro Rentería Arróyave se presentó en la Feria Universitaria del Libro para compartir su última obra titulada “Mi vida son nuestras batallas. Una historia de las irrestrictas luchas por las libertades de prensa y expresión”, donde denunció que en México, gracias al trabajo de Artículo 19, se ha podido descubrir que en el 75 por ciento de los homicidios cometidos contra periodistas, la agresión proviene de funcionarios públicos; mientras que sólo el 7 por ciento corresponde a crímenes cuya autoría es imputable al crimen organizado.

Ante un nutrido público, el periodista manifestó que en México es lacerante lo que está sucediendo, ya que si se mata a un periodista o es víctima de desaparición forzada no se hace nada, porque todos los crímenes están en la impunidad.

Rentería contabilizó en 296 homicidios al gremio, de los cuales son 261 contra periodistas, y los demás crímenes han sido contra humildes trabajadores de la prensa, entre ellos voceadores que han sido asesinados por distribuir algún periódico y un locutor.

Señaló que el propósito de esos crímenes es acabar con las libertades de prensa y expresión, por lo que reiteró la conseja, “nada conseguirán matando al mensajero, porque por uno que nos maten, surgirán 10, 20 o 100 y seguiremos adelante”.

El periodista indicó que esta vergonzante impunidad que se da en el país, y que se ha agudizado en los últimos tres sexenios, se tiene que revertir, mediante un esfuerzo que no solamente partirá del gremio periodístico, sino de la sociedad en su conjunto.

Expuso que se va a inaugurar un nuevo gobierno, en el que el presidente electo se ha referido a solucionar este problema pavoroso de la violencia en general, pero también debe aterrizarse en el asesinato de los periodistas y los ataques a los medios de comunicación.

Teodoro Rentería enfatizó que no sólo se deben llevar a juicio a los autores materiales de los crímenes a prisión, sino también a los autores intelectuales.

Compartió que el gremio organizado de México no tiene dinero, porque la mayoría de los periodistas a veces ni para pagar las cuotas tienen de sus clubes, pues no hay dinero y se trabaja de forma terrible, en el sentido de que no hay sindicatos de periodistas, porque no lo permiten los dueños de los medios, “se acabó el Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa, que era muy importante y otros sindicatos, y se acabaron desgraciadamente por la corrupción”.

El maestro periodista dijo que los comunicadores deben batallar cuando se enferman ellos o algún familiar y peor aún, cuando se mueren, hay que botear para pagar su funeral, “esa es la realidad del sistema periodístico en nuestro país, esto no sucede en ninguna parte del mundo más que en México, el periodista en México no está protegido, pero eso sí, es atacado”.

Lamentó que cuando se asesina a un periodista, inmediatamente los encargados de la procuración de justicia criminalizan a las víctimas, al enlodarlos con supuestos vínculos con el narcotráfico.

Teodoro Rentería dijo que no se va a cambiar nada en México, mientras no se federalicen los delitos contra los periodistas y medios de comunicación, o sea, los delitos contra la libertad de prensa y expresión, de lo contrario no va a mejorar nada.
Expuso que ya se creó un proyecto de ley para la federalización de estos delitos contra la libertad de prensa, y denunció que quien le dio el cuerpo jurídico a ese trabajo fue Raúl González Pérez, actual presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, “apenas obtuvo ese puesto y ya se le olvidó la defensa de los periodistas y esa ley está durmiendo el sueño de los justos”.

Lamentó que estos delitos siguen en el fuero común, y dijo que hay una ONG que es Artículo 19, que está patrocinada por Naciones Unidas, quienes sí pueden hacer trabajo de campo, “¿y saben lo que han demostrado?, que casi el 75 por ciento de las agresiones a los periodistas, son imputables a los funcionarios de los tres niveles de gobierno: municipales, estatales y federales, y solamente un 7 por ciento es imputable al crimen organizado”.

Pero claro, se mata a un periodista, inmediatamente, en forma automática, se le echa la culpa al crimen organizado”.

Así que mientras los delitos contra periodistas no salgan del fuero común, donde los mismos funcionarios se cubren entre sí, como responsables de estos delitos, no se va a lograr nada, por ello insistió en que se tienen que federalizar estos delitos, por el servicio que el periodismo le da a la sociedad.