Continúo hoy hablando sobre ésos rasgos que contiene la violencia contra las mujeres y que pasan desapercibidos, porque para el sistema patriarcal no son relevantes.

Para Olayet Cabrera Carranco y su familia deseo justicia verdadera y que se les resarza de la mejor manera ésta pérdida enorme que sufrieron por la avaricia de unos cuantos. ¡Dios no es el dinero, el dinero no es Dios!

Por conducto de mi querido amigo Juan Manuel Ramírez Osorio, hombre preocupado por el incremento de la violencia contra las mujeres conocí éste caso que les relato: El pasado 22 de agosto la policía de género de la ciudad de Villahermosa detuvo a un sujeto por lesiones y violación de su esposa.

Los vecinos de la víctima fueron quienes solicitaron la presencia de la policía con perspectiva de género ya que no era la primera ocasión que escuchaban gritos y golpes en la casa donde habitaba la pareja.

Cuando llegaron al domicilio el hombre de 27 años salió asegurando que ahí no pasaba nada, sin embargo, la mujer logró asomarse y alertar a las mujeres policías, entonces el agresor machista trató de huir, pero fue detenido unas cuantas calles más adelante.

La mujer presentaba severas lesiones en el rostro y la vagina además de que tenía los pezones desprendidos a mordidas, por lo cual fue llevada al Hospital General “Rovirosa”, ahí empezó el peregrinaje de la víctima.

El médico de urgencias argumentó que no tenía tiempo para atenderla, es decir las lesiones por violencia de género como las que presentaba, ¡pueden esperar, aunque dejen serias secuelas! Entonces las mujeres policías la llevaron al Hospital de la Mujer donde tampoco la atendieron señalando que no iba embarazada ni a punto de dar a luz.

Así es, éste sistema sólo concibe la atención especializada a las mujeres para cumplir el papel que el status quo espera de ellas, que den hijos, que paran.

Por supuesto es urgente cambiar la perspectiva, en los Hospitales de la Mujer también se debe atender a las mujeres que sufren violencia por el hecho de ser mujeres, por su condición de mujer, no sólo por su posibilidad biológica de concebir.

En suma, pasaron varios días antes de que la mujer recibiera la atención, que como simple ciudadana merecía, atención que el sistema regatea o de plano niega, porque las mujeres, para él somos desechables.

Los casos que relaté en la columna son dos de decenas y decenas que ocurren todos los días, no hay justicia verdadera para nosotras, no hay servicios oportunos ni de calidad para nosotras y el sistema no se conmueve por ello.

Es necesario tomar consciencia de la urgente necesidad de parar la violencia contra las mujeres, porque como dice Françoise Héritier:

Somos la única especie en el planeta, en la que los machos matan voluntariamente a las hembras, debido a las reglas socialmente dictadas ó tácitamente admitidas”.

✉️ Botellalmar2017α@gmail.com
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