Asegura el dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN), Amado Casares Pérez, que su instituto político mantiene el proceso de expulsión de varios de sus militantes que le dieron la espalda a su instituto político durante el pasado proceso electoral, lo que dio como resultado la renuncia de varios de ellos y resultados negativos en las urnas.

De estas acciones, el líder estatal del albiazul señaló que son varias etapas las que se tienen que cumplir para poder expulsar de manera definitiva a quienes por varios años fueron militantes y que de manera repentina cambiaron de bandera y partido, principalmente algunos líderes de grupo que merecen ser expulsados ya que ocasionaron la salida de otros de sus seguidores.

Queremos que quede claro que de momento no puede haber una expulsión inmediata para todos, porque hay una lista y casos de personas que ya lo están, por haber abanderado otras causas políticas ajenas a las del PAN y encabezaron alguna fórmula de candidatura en otros partidos como es el caso de Cipriano Charrez, Jorge Miguel García Vázquez, Juan Carlos Robles Acosta y Alejandro Moreno Abud, que  prácticamente se van por default”.

Casares Pérez añadió que si bien existe la lista de panistas que abandonaron su partido durante el proceso, no todos serán sancionados de la misma manera, ya que en el caso de los antes mencionados eran personas que representaban un liderazgo, por lo que del resto se tiene que seguir todo un proceso para la sanción para lo cual se tendrán que presentar las pruebas en contra.

De los demás que son alrededor de 40 los que de alguna manera trabajaron en favor de otros partidos o bien se siguieron a sus líderes, de alguna manera se tendrán que documentar y entregar las pruebas que acrediten  su deslealtad al partido para que puedan ser sancionados de acuerdo a la falta cometida por el órgano nacional”.

Para finalizar, el dirigente estatal del Partido Acción Nacional las expectativas son de que el proceso de sanción se realice lo antes posible, a fin de que aquellos que fueron los liderazgos no intenten intervenir en el proceso de renovación de la dirigencia estatal que se avecina y que ya se encuentra en proceso.