El Conejo Coordinador Empresarial de Hidalgo (CCEH), expuso la necesidad de que el gobierno del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, de continuidad al programa de Zonas Económicas Especiales (ZEE), en el que Hidalgo tiene prácticamente “un pie adentro”.

El futuro incierto de este programa, que tiene por objetivo establecer bases de muy alta competitividad en zonas económicas poco desarrolladas para atraer inversiones a ellas, preocupa al sector empresarial hidalguense.

Uno de los preocupados, y ocupados, en este renglón es el presidente del CCEH, quien ha solicitado a instancias gubernamentales y cúpulas empresariales en el país que se solicite a López Obrador que se dé continuidad a este programa.

Las ZEE es un programa  puesto en marcha para abatir, de una manera diferente, el rezago económico y social de algunas regiones en el país, y es encabezado por Gerardo Gutiérrez Candiani, expresidente de organismos empresariales  cúpula en el país.

No sabemos qué pasará con ellas pero es muy importante que se dé continuidad a  este programa, tan avanzado, además, que indudablemente traerá grandes beneficios”, expuso Espínola Licona.

Se recordó que el gobierno estatal de Omar Fayad Meneses ha venido trabajando en sus dos años de administración para que el regiones del estado de Hidalgo se incluyan dentro de estas zonas económicas especiales, y el secretario de Desarrollo Económico, José Luis Romo, ha señalado que se tiene un gran avance en este sentido.

El próximo presidente se ha pronunciado a favor de las ZEE, pero de una manera parca, poco detallada, lo que es interpretado por muchos como el que no se ha pronunciado en contra.

A decir de especialistas económicos, el desarrollo de las ZEE reqiiiere de un compromiso claro y entusiasta del próximo gobierno, porque son proyectos de maduración lenta.

Por ello se multiplican las voces en el país que piden a AMLO definirse en relación al tema, pues se trata de inversiones multimillonarias las que están en juego.

En estas zonas se establecen condiciones económicas muy atractivas para los inversionistas, pues al tiempo que se dan exenciones de carácter fiscal, el gobierno federal se compromete a crear infraestructura suficiente en servicios para estas inversiones.