“Ser campeona mundial fue un sueño hecho realidad”, así lo expresó la actual monarca de los 800 metros planos de para atletismo, la poblana Diana Laura Coraza Castañeda, quien  a cinco días de coronarse en lo más alto del pódium, aún no puede creer que logró la medalla de oro en una de las competencias que mayor presión y dificultad le han presentado.

Desde los 12 años comenzó a figurar en el atletismo. Tener una debilidad visual no frenó su camino; gradualmente perdió la vista y eso motivó a Diana Laura a no ceder terreno, superar sus miedos, dejas atrás las barreras y hoy, en el campeonato mundial de para atletismo, cosechó el fruto de varios años de esfuerzo.

Este miércoles, Diana Laura  regresó a la Angelópolis y en entrevista telefónica manifestó que el mundial fue una de las competencias más complicadas de su trayectoria deportiva, “fue uno de los eventos que mayor presión  y estrés me ha causado, las competencias fueron las más difíciles de toda mi carrera deportiva, las rivales muy fuertes, pero sabíamos que podíamos hacer un buen papel. Eso nos mantuvo con la ilusión y al final dije, este es el momento de demostrar  todo el trabajo que hicimos”.

Por si fuera poco, la velocista poblana tuvo que duplicar el trabajo y es que por problemas personales su guía Carlos Aldrete, con quien participó en los Juegos Paraolímpicos de Londres, no pudo asistir a esta justa, y Jorge Gaspar entrenó con Diana Laura en la última semana. Ambos entrenaron al máximo para acoplarse y el resultado se dio con la medalla de plata en los 400 metros planos y con el oro en los 800.

“La prueba de los 800 fue planeada, mi guía fue muy inteligente. El trabajo que él hizo fue maravilloso, la idea era cuidarnos de la chica de Polonia porque sabíamos que venía muy fuerte y nuestra estrategia funcionó. Para mí fue impresionante, cruzamos la meta y yo no sabía qué había pasado, hasta que mi guía me dijo: eres campeona del mundo. Fue una emoción padrísima, es algo que aún no puedo asimilar”.

Esta medalla tiene una dedicatoria especial, no sólo es para todo México, sino para sus padres Ángel Coraza y Florencia Castañeda, quienes le han brindado el respaldo para que cumpla sus sueños. “No tengo como pagarles lo que hay hecho por mí, por estar conmigo, por las cosas que dejaron de hacer y las que hicieron para llegar hasta donde estoy”.

Por ahora, Diana Laura tendrá un periodo de descanso activo, retomará proyectos personales y a partir de octubre comenzará con el trabajo para mantenerse en los primeros sitios, ya que la meta principal es estar en Tokio 2020. “En octubre iniciaremos la temporada. En el 2018 tenemos unos eventos internacionales y la idea es estar en el primer lugar del ranking”.

 

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