Sólo es cosa de tiempo, y de que el proceso para renovar la rectoría de la BUAP -en el mes de octubre- transcurra en completa paz y tranquilidad, para que Alfonso Esparza Ortiz se convierta en gobernador de la Benemérita institución por un segundo periodo.

Periodo que inicia en 2017 y concluye en 2021.

Periodo, además, que será de suma importancia para cerrar con broche de oro el Plan de Desarrollo Institucional 2013-2017 y dar continuidad a los proyectos prioridad en la máxima casa de estudios.

Periodo que mostrará la capacidad de administración del equipo de trabajo encabezado por el mismo Esparza.

Porque es evidente que hoy la BUAP es otra.

La universidad pública más importante del estado es hoy por hoy una de las más importantes del país y de América Latina.

Es un semillero de talentos, es un impulsor de la ciencia, es una casa  de estudios de primer nivel y es ahora, igual que la UNAM, una institución que se encuentra en los más altos niveles de competencia académica  y deportiva.

La BUAP, hay que reconocerlo, es una institución que se ha forjado gracias al trabajo de muchos de sus rectores, de Enrique Doger Guerrero, de Enrique Agüera Ibáñez, de José Doger Corte, por ejemplo.

Cada uno de los antecesores de Esparza puso su granito de arena para hacer de la universidad una institución de calidad, con una estructura de enseñanza sólida y una infraestructura que poco a poco se ha ido incrementando.

Sin embargo, el periodo de gestión del Alfonso Esparza es especial por muchas razones.

La principal, tal vez, que desde que inició su rectorado la BUAP se ha mantenido ajena a los vaivenes de la política local y nacional.

Se ha mantenido al margen de las tentaciones que él éxito regularmente le brinda a su rector.

Porque hay que subrayar que la administración de Alfonso Esparza ha privilegiado la academia, el quehacer universitario, la formación de sus estudiantes, la calidad de sus maestros y la comodidad de todos sus espacios.

Son muchos los proyectos que distinguen a la BUAP de hoy.

Una universidad que cumple a cabalidad con su comprimo social de educar pero también de participar como garante del bienestar ciudadano.

Allí están las becas alimenticias, la lobobici, los bebedores de agua en toda Ciudad Universitaria (CU), las multiaulas, el Sistema de Transporte Universitario (STU) y su reciente modernización; el Centro de Datos del Laboratorio Nacional de Supercómputo del Sureste de México (LNS), al que se le otorgó la certificación -nivel III- por parte de International Computer Room Experts Association (ICREA), entre muchos otros.

Por algo la BUAP es la tercera mejor institución de educación superior en México, después de la UNAM y el Instituto Politécnico Nacional, de acuerdo con el University Ranking by Academic Performance (URAP) 2015-2016.

Y qué decir del Club Lobos BUAP, equipo de futbol que supo aprovechar la oportunidad que les brindo Alfonso Esparza y su hija Luza Esparza, vicepresidenta del grupo, para poder ascender a la primera división del fútbol profesional.

Toda la comunidad universitaria está entregada a Lobos y es testigo de que Esparza ha llevado a la BUAP a incursionar en los más altos niveles del deporte nacional.

Porque el trabajo y el impulso a los proyectos que ha dado la administración central de la institución hoy permiten que Lobos BUAP sea el súper líder de su competencia.

Por todo eso y mucho más que se puede presumir sobre la BUAP afirmo que la reelección de Alfonso Esparza ya sólo es un trámite que debe cumplirse sin problema.

La comunidad universitaria lo sabe y lo reconoce.

Porque, insisto, la BUAP es hoy otra universidad.

Tanto que la libertad de expresión en su interior no se regatea sino se respeta.

No veo de qué forma pudiera salir un gallo que quiera competirle al rector el cargo.

Y si lo hay sería bueno escuchar las ideas, las intenciones y los planes para poder sumarlo mejor al trabajo que realiza la administración central.

Son acciones equivocas, tontas y disparatadas las aparentes amenazas a la BUAP y al rector Alfonso Esparza luego del robo de su documentación.

Ni los agravios a la institución y a la figura de su rector van a detener el avance, crecimiento y desarrollo de la BUAP.

Ya todo está listo para que la Benemérita y su Consejo Universitario se perfilen para lanzar a Esparza a un segundo periodo de trabajo como rector.

Ya sólo es cosa de trámite y de que la comunidad de la BUAP se pronuncie por la continuidad y el trabajo académico de calidad.

No hay duda que Esparza pronto va renovar sus credenciales como rector de la BUAP.

El día clave es el próximo 4 de octubre.

Al tiempo.

posdatasintesis@yahoo.com.mx

poncharelazo@yahoo.com.mx

En twitter: @poncharelazo

 

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