Tras conocerse de que delincuentes andan empleándose como choferes de Uber para delinquir, el gobernador Tony Gali anunció que endurecerán la normatividad del transporte.

No es para menos: Ricardo Alexis ultimó a la estudiante de la Upaep, Mara Castilla, tras aprovecharse de ella, cuando le pidió un servicio de Cabify.

El pasado fin de semana la Fiscalía General de Justicia informó que un chofer de Uber está involucrado en el asalto y homicidio de Mariana Fuentes Soto, estudiante de la Facultad de Derecho de la BUAP.

Es así que se observa un clara ánimo de linchamiento social en contra de los choferes de las plataformas que se vendieron como más “seguras” que los taxis tradicionales.

En su declaración, ayer, el gobernador Tony Gali dio a conocer que presentará al poder Legislativo “una iniciativa para garantizar que todas las empresas que brindan servicio de transporte ejecutivo se apeguen a protocolos específicos de seguridad”.

Al afirmar “todas las empresas” está claro que el gobernador piensa meter en cintura a taxis tradicionales y a los de plataformas digitales: es decir, todas las empresas.

Por esa razón, ayer que se inundaron las redes sociales con el tema me asalta una duda:
¿La discusión debe centrarse en cuáles son más seguros que otros?
¿El tema central es que el Consejo Taxista del Estado e Puebla quiere hacer revancha contra los Uber?
¿Realmente quieren ponerse a pelear en redes sobre si un sistema genera más empleo que el otro?
Considero que no. El tema medular de todo esto es garantizarle a los usuarios el mayor grado de seguridad en sus traslados.
El tema es garantizar a la sociedad que los delincuentes no pueden ser contratados por una empresa que ponga en mayor vulnerabilidad a las mujeres.
Está claro que el debate tiene que ser la manera en que las familias pemiten que los hombres sean agresivos, pierdan el respeto y atenten contra la integridad de las mujeres.
Ese es el tema: cómo evitar que un hombre piense y ejecute un plan para violentar a una mujer.
¿Cómo podemos frenar esto?
Sí, con la ley, pero también con familias más honestas, con mejores conductas. ¿no creen?

Desde los corrillos:

Carlos Morales, alcalde de Huejotzingo, insiste en pelearse con el periodista Ricardo Morales, quien denunció haber sido amenazado por el edil.

La verdad no creo que el alcalde –hijo de un ex presidente del mismo municipio- tenga mucho trabajo en su demarcación, porque tiene tiempo para andarse peleando con la prensa.

Allá él.

Gracias y nos leemos el viernes.

En tanto, nos encontramos en redes sociales como @erickbecerra1

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