Querer entender al mundo fue lo que llevó al Embajador Diego Gómez-Pickering, a escribir “Un mundo de historias”, texto conformado por 30 relatos breves o cuentos cortos que fue presentado en Profética, Casa de La Lectura, con las intervenciones del comunicador Fernando Canales y el rector de la Udlap, Luis Ernesto Derbez.

Congratulado por notar interés en la literatura, Gómez-Pickering compartió que habiendo esto, hay esperanza en el mundo, “en leer, escribir y entender, porque en leer y escribir está entender al mundo y entendernos a nosotros, sin duda algo que nuestro país y el mundo necesita, y parte fundamental de lo que me llevó a escribir estos relatos breves”.

Diego Gómez-Pickering, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de México ante el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, también periodista y escritor, confesó que “Un mundo de historias” no nació como libro, se fue armando con el paso de los años y hace dos o tres años tomó forma como tal.

Ello, “cuando comencé a darle vueltas a una cita tan conocida de San Agustín y que es hoy más pertinente que nunca traerla a la mesa: La verdad nos hará libres” y es que considera que vivimos en el mundo de la llamada post-verdad, que parece el reflejo de otro mundo que está más allá de nuestro entendimiento, donde la verdad carece de valor.

“La verdad tendría que ser lo opuesto, algo muy pulcro, muy fácil de compartir, de definir y hoy cada vez se vuelve cada vez más complicado de entender. Esta fue la premisa inicial y revisando mis archivos me topó con cuentos escritos en diferentes momentos de mi vida, que respondían a circunstancias de mi situación personal, profesional, anímica y literaria” dijo.

No obstante, aún sin tener forma, más que inicio, principio y fin, esos relatos parecían tener un hilo conductor y sobre todo, la respuesta a esa pregunta que a Gómez-Pickering le quitó el sueño: ¿Qué es la verdad? Y ahora, sin pretender tener la verdad absoluta, quiere compartir con la sociedad.

“Creo que estamos hoy más que nunca reacios a ver más allá. Nos aturde esa necesidad constante de pensar en nuestro entorno más inmediato, en esos cielos grises metafóricos y reales, nos llenamos de paja el ojo, literal y abstractamente. No vemos al lado, eso nos ha llevado a volvernos sordos, ciegos. Todo aquello que no es parecido a lo que pienso, lo descarto, y eso es crear muros, es un error”, concluyó.

DEJAR COMENTARIO

Por favor, escribe tu comentario
Por favor, escribe tu nombre