Der 27. Januar 1945 markierte einen historischen Tag in der Menschheit wegen der Befreiung von Auschwitz und der Entdeckung der Schrecken, die dort stattfanden. Dieses Datum wurde seit 2005 zum Internationalen Tag des Gedenkens an die Opfer des Holocaust erklärt.

Das Nachdenken über Konzentrationslager und Nazi-Horror während des Regimes von Adolf Hitler (1933-1945) löst jedem eine Gänsehaut aus. In Erinnerung an alles, was passierte, was schon tausendfach von Hollywood dramatisiert worden ist und von vielen Historikern, Psychologen und Sozialwissenschaftlern im Laufe der Jahre studiert wurde, folgt immer eine Einladung, über die Grenzen zu reflektieren, die mit Hass, Rassismus, extremen Nationalismus und Diskriminierung in der Menschheit überschritten wurden.

Es ist weit bekannt, dass im KZ Juden festgenommen waren, aber auch Homosexuelle wurden verhaftet, politische Dissidenten, Zigeuner, „Asoziale“, unter anderem. Überall dort, wo die Nazis ankamen, wurden Menschen verhaftet und in Waggons gebracht, die auf ein unsicheres Ziel zusteuerten. So waren die KZ voll von Deutschen, Franzosen, Österreichern, Tschechen und anderen europäischen Bürgern.

Das ist die Idee, die uns im Geschichtsunterricht beigebracht wurde. Wenn man jedoch dort ist, kann die Frage überraschend persönlich werden. Das war, was mir passiert ist, als ich Buchenwald besuchte und den Namen „Mexiko“ auf dem Denkmal gelesen habe, das die Nationalitäten der Bewohner von KZ erinnert. Nur wenige Kilometer von Weimar entfernt, das Symbol der unglücklichen Republik!

Es ist richtig. In den deutschen Konzentrationslagern gab es auch Mexikaner. Bis jetzt gibt es ein Register von mindestens fünf Mexikanern, die in verschiedenen KZ gefangen waren.

Dies sind Menschen, die vermutlich aus politischen Gründen in Haft waren, weil sie sich am französischen Widerstand gegen die Nazi-Besatzung beteiligt haben, dies ist jedoch nicht mit Sicherheit zu beantworten und Aufzeichnungen in diesen Tagen zeigen viele unschuldige Menschen , die ohne ersichtlichen Grund verhaftet wurden.

Joseph Salazar, Juan del Pierro, José Sánchez Moreno, Luis Moch Pilot und Fernando Gonzalez waren die Namen der Mexikaner, die in der Hölle von Buchenwald, Mauthausen und Sachsenhausen gefangen wurden. Unter ihnen ist der Fall Salazar erwähnenswert, der der mexikanischen Armee angehörte.

Andere Untersuchungen zeigen, dass es insgesamt elf Mexikaner im KZ gab. Manche sagen sogar, dass unter ihnen auch Frauen waren, wie Susanne und Denise Klotz, Elisia Dreyfus und Anita Germaine Schwestern, die in Paris zur Zeit der Nazi-Besatzung waren und wegen jüdischer Wurzeln in Auschwitz ihr Leben ließen.

Wir alle machen die Geschichte zusammen, und auch wenn dies nicht direkt auf mexikanischem Territorium passiert ist, sollte man sich an die Landsleute und all die Menschen im Allgemeinen erinnern, die aufgrund einer giftigen Ideologie wie dem Nationalsozialismus gestorben sind. Aus diesem Grund sind Respekt für Unterschiedlichkeit und Empathie unerlässlich, um in der Gesellschaft zu leben und die Geister der Intoleranz ein für allemal verschwinden zu lassen.

Alfonso Figueroa Saldaña studiert Internationale Beziehungen an der BUAP. Für einige Zeit, studierte er Politikwissenschaft an der Ludwig-Maximilians Universität München und interessiert sich für Deutsch-Mexikanische Zusammenarbeit und europäische Themen.

–                Email: af.94.333@gmail.com /// Twitter: _AF94

 

 

Los mexicanos de los campos de concentración

El 27 de enero de 1945 marcó un día histórico en la humanidad debido a la liberación de Auschwitz y el descubrimiento de los horrores que ahí acontecían. Esta fecha fue declarada desde 2005 como el Día Internacional de Memoria a las Víctimas del Holocausto.

Pensar en los campos de concentración (KZ) y en los horrores nazis durante el régimen de Adolf Hitler (1933-1945) le pone a cualquiera la piel de gallina. Al recordar todo lo acontecido, que ha sido tan dramatizado por Hollywood y tan estudiado por historiadores, psicólogos y científicos sociales a lo largo de los años, generalmente se hace una invitación a la reflexión sobre los límites a los que ha llegado el odio, el racismo, el nacionalismo extremo y la discriminación en la humanidad.

Es mundialmente conocido en los KZ eran recluidos los judíos, sin embargo también fueron apresados homosexuales, disidentes políticos, gitanos, “asociales”, entre otros. A donde fuera que los nazis llegaran, las personas eran arrestadas y puestas en vagones rumbo a un destino incierto. Así, los KZ estaban llenos de alemanes, franceses, austriacos, checos, y otros ciudadanos europeos.

Esa es la idea que nos han enseñado en las clases de historia. Empero, cuando uno se encuentra allá, la cuestión se puede volver sorpresivamente personal. Esto fue lo que me sucedió cuando visité Buchenwald y leí el nombre de “Mexiko” en el monumento que hace memoria a las nacionalidades de los habitantes del KZ. ¡A tan sólo unos cuántos kilómetros de Weimar, el símbolo de la desafortunada república!

Es correcto. En los campos de concentración alemanes, también hubo mexicanos. Hasta el momento se tiene registro de al menos cinco mexicanos que fueron prisioneros en diferentes KZ.

Se trata de personas que presumiblemente fueron apresadas por razones políticas, al haber estado implicadas en la resistencia francesa en contra de la ocupación nazi, aunque en realidad los registros son inciertos y en aquellos tiempos mucha gente inocente era aprehendida sin razón aparente.

Joseph Salazar, Juan del Pierro, José Sánchez Moreno, Luis Moch Pilot y Fernando González fueron los nombres de los mexicanos que fueron apresados en los infiernos de Buchenwald, Mauthausen y Sachsenhausen. Entre ellos, cabe resaltar el caso de Salazar, quien pertenecía al ejército mexicano.

Otras investigaciones señalan que hubo en total once mexicanos en KZ. Incluso, algunos señalan que entre ellos había también mujeres, como las hermanas Susanne y Denise Klotz, Elisia Dreyfus y Anita Germaine que se encontraban en París en el momento de la ocupación nazi y que fueron aniquiladas en Auschwitz por tener raíces judías.

La historia la hacemos todos, y sin importar que esto no haya pasado directamente en territorio mexicano, vale la pena hacer remembranza de los compatriotas y de toda la gente en general que murió por causa de una ideología tóxica como el nacional-socialismo. Es por ello que el respeto a lo diferente y la empatía son primordiales para vivir en sociedad y  para que los fantasmas de la intolerancia desaparezcan de una vez por todas.

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