El próximo domingo vamos a votar seis cargos: al presidente de la República, la cámara baja y alta del Congreso de la Unión, a la titularidad del Ejecutivo, diputados locales y alcaldes de Puebla.

Sería una pena que las elecciones se mancharan de sangre o de abstencionismo.

El segundo no me preocupa porque no ocurrirá. Serán las votaciones con mayor participación en la historia.

La primera dicotomía me angustia.

¿Están las autoridades federales en el país preparadas para calmar a los malos e inhibir actos de auténtico terror en el afán de desestabilizar o presionar para elegir a los candidatos que deben ganar?

¿Ocurrirá en Puebla algún episodio violento que ponga en jaque la elección? Lo dudo.

Pero hoy más que buenas intenciones necesitamos que autoridades y partidos le entren de adeveras.

Como ha sido desde hace meses, la Secretaría General de Gobierno de Puebla estableció protocolos para elevar la seguridad de los participantes en la contienda.

Aún así, los malos han terminado con la vida de cinco personas relacionadas con el proceso electoral.

Los partidos y los alcaldes de municipios conflictivos o confrontados son responsables de calmar los ánimos.

Son responsables de que sus gobernados no decidan hacer justicia por propia mano o quieran imponer la ley del más fuerte.

Es obvio que necesitamos tranquilidad para ir a votar.

Esa tranquilidad que también los partidos deben propiciar hacia sus filas para que nadie se vuelva loco.

No necesitamos en Puebla episodios de violencia. Y si llegan a ocurrir, las autoridades, observadores electorales y representantes de partidos estarán ahí para exhibir a los responsables.

Los órganos electorales, me queda claro, están listos para la justa.

El INE, encabezado en Puebla por el experimentado Marcos Rodríguez del Castillo, tiene todo listo.

Le doy un dato: el INE publicará en internet las actas de cada una de las 7 mil 547 casillas que se instalarán en el estado.

Además, habrá mil 486 observadores electorales y los partidos registraron 169 mil 987 representantes para revisar que no haya chanchuyo.

La elección está en manos de ciudadanos.

Así que ciudadanos, no la vayan a regar.

Y del lado estatal, el equipo comandado por Jacinto Herrera pondrá a prueba sus nervios de acero para conducir adecuadamente el proceso.

No es su primer proceso, y Jacinto sabe que su reputación depende de estos comicios.

A los ciudadanos nos queda ir a votar. Convencer a la familia de que haga lo propio.

Que los mapaches, los operadores, los movilizadores, los inhibidores no consigan su propósito.

El orden de la entrega al ciudadano de las boletas electorales ha quedado a libre albedrío de los funcionarios de casilla, de modo que no será un problema entre los integrantes de la Mesa o de los representantes de partidos.

Salgamos a la calle para que exijamos con el voto lo que después reclamaremos a las autoridades.

Si no participamos, sólo nos restaría seguir convirtiendo las charlas de café en auténticos muros de los lamentos.

No lo piense más: ¡todos a votar!

Gracias y nos vemos en redes sociales todo el santo domingo y hacia las 23 horas difundiremos el resultado del conteo rápido que hará el INE y anunciará Jacinto Herrera.

Twitter: @erickbecerra1

Facebook: @erickbecerramx

 

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