El sábado 1 de septiembre se dio la sesión de instalación del Congreso de la Unión.

Lo que vimos no fue un acto democrático en la nueva etapa de la cuarta transformación.

Lo que vimos fue, a mi parecer, un espectáculo de polarización, de un grupo mayoritario usando su mayoría para aplastar, fustigar y advertir (si no es que amenazar).

Pero no sólo eso.

Vimos a Emilio Álvarez Icaza que se indignó porque no le permitieron el uso del micrófono: “Me parece un precedente muy grave que la nueva Legislatura empiece negando el derecho constitucional a un legislador de hacer uso de la palabra, señor presidente”, fustigó el senador sin partido Emilio Álvarez Icaza desde su curul.

No sólo eso. La mayoría Morena impidió a Claudia Ruiz Massieu dar su discurso, al gritar y hacer sentir su fuerza bloqueando el derecho de los demás legisladores, hoy de oposición.

Mario Delgado afirmó con gritos de por medio que Enrique Peña dejó un país en ruinas.

Observé al presidente de la Cámara, Porfirio Muñoz Ledo, rebasado por sus propios correligionarios.

Por sus propios aliados que fueron en la coalición Juntos haremos historia.

Ya lo que vimos ayer fue de risa loca, según lo narra La Silla Rota: “Indignado porque Porfirio Muñoz Ledo asistió al Sexto Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto, Gerardo Fernández Noroña insultó al presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados en la primera sesión ordinaria.

No sólo eso: Muñoz Ledo no se quedó callado: “No le acepto su moción de orden, porque no hay desorden, a no ser que usted quiera provocarlo, lo que no permitiré”, narra la nota.

Lo que vimos fue claro: la izquierda mexicana no ha sabido, en dos días, armar sesiones de discusión con respeto, no sólo entre ellos, sino a los mexicanos que pagamos su salario.

Deben ser tolerantes, supongo, en torno a la mayor tribuna del país.

Supongo que deberían ser más sensatos, incluso como les pidió Andrés Manuel López Obrador.

Pero lo que vimos y escuchamos “es un honor estar con Obrador” refleja entonces que no habrá separación de poderes como ellos lo han criticado toda la vida.

Además, supongo que el congreso debería mostrar madurez y criticar lo que quieran al PRI, al PAN, al presidente Peña, a quien quieran, pero en orden y respeto. De nuevo, supongo.

Lo que hemos visto en dos días no es más que intolerancia, mostrar el músculo mayoritario y como en pelea callejera, mostrar la fortaleza para aniquilar al adversario.

Bueno, si eso es una nueva transformación parlamentaria, pues creo que dimos un paso, pero para atrás.

Sobre todo después de ver lo que pasó en el senado sobre la licencia a Manuel Velasco para regresar a cerrar la puerta del gobierno de Chiapas, a quien primero se la negaron y horas después, rectificaron y se la aprobaron.

Gracias y nos leemos el viernes, no sin antes encontrarnos en Twitter como @erickbecerra1 y en face como @erickbecerramx

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