Atlixco. Se escucha la banda de viento, los hurra, el huarachazo, truena el látigo de los tecuanes, se ven las sonrisas en los rostros de las mujeres de la cuadrilla Tarrazgota de San Juan Tianguismanalco, de las solareñas de Atlixco ordena sus enaguas en cada paso mientras Mesón sus canastas de flores, en tanto los huzios de la Ricardo Treviño hace maldades a los observadores y los charros de a pie sacan a bailar a las mujeres a su paso, mientras a los hombres les ofrecen bebida en sus capital.

Ni el sol ni los desniveles del recorrido les quitan las ganas y la alegría de gritarle al mundo que Atlixco está de fiesta, que este municipio es cultura, baile, tradiciones pero sobre todo unión.

Para aguantar el camino de aproximadamente tres kilómetros están el mezcal y el tejocote, que avivan las energía de los danzantes y levantan el animo de los cientos de espectadores que salen de sus casas y se instalan en las puertas a verlos pasar.

Los ajenos se preguntan el por qué de tanto alboroto, de los cuetones, de la música, de la algarabía y no falta un oriundo que se detiene a responder, se trata del convite, que se traduce como la invitación a la fiesta, en este caso a la fiesta grande, a la fiesta de todos los poblanos pero que es de los atlixquenses, el Huey Atlixcáyotl.

En la antigüedad los pueblos tenían la tradición de que previo a cada gran celebración que se tendrían en el pueblo, se realizaba una especie de desfile para invitar a todos los avecindados del lugar a formar parte de la celebración, el convite aplicaba para los eventos sociales, religiosos y culturales.

El convite se realiza ocho días antes de la celebración, de ser el anuncio a la fiesta, en Atlixco se ha convertido en una fiesta en sí misma, pues no sólo lo observan pasar los vecinos de la ruta que recorre corre, si no que se van uniendo a él haciendo más extenso el contingente de personas.

El arranque estaba cargo de las tradicionales mojigangas, enormes muñecos de cartón que van vestidos con trajes tradicionales de los grupos que danzaran el último domingo del mes de septiembre de cada año y que son manejados por una persona, general ente hombre desde el interior de los mismos. Estos gigantes de cartón, pintura y Tels son el alma de la fiesta, la pareja oficial es una china atlixquense y un barro de a pie, actualmente se le han sumando un tecuan, un volador de Cuetzalan y otros tres representativos de otras danzas.

En el caso de los eventos que tienen que ver con el festival Atlixcáyotl, cada uno de los convites inician en el parque el Ahuehuete, de ahí toman la e venida Libertad sobre la que se encuentra la iglesia de Santa Clara, suben en la sis poniente a la calle tres norte, ora pasar frente al templo de la Merced.

Llegan a avenida Hidalgo, en donde se encuentra la iglesia de la Tercera Orden y suben por la 16 de septiembre hatos la Plazuela Fray Toribio de Benavente para después acceder al atrio del templo de la Asunción de Santa María Acapetlahuacan, es decir ex convento de San Francisco que se ubica en las faldas del cerro de San Miguel, en el lugar escuchan una breve misa y reciben la bendición además de tomar agua y algunos alimentos, se toman la foto del recuerdo, mientras gritan porras a Atlixco, después inician el descenso.

Pasan por el parque de la Soledad, que está frente al templo del mismo nombre, para bajar por la prolongación de la avenida Hidalgo, al llegar a la esquina de la 11 sur toman esta calle sobre la que se encuentra el templo de San Juan de Dios y que además les permite pasar por una de las cantinas con mayor arraigo entre la comunidad, el Caracol, en donde Cayuqui, el padre del Atlixcáyotl se da un tiempo para sentarse y admirar a los danzantes acompañado de su caña con mezcal.

Siguiendo la ruta danzan hasta la esquina con la avenida Manuel Ávila Camacho, ocupando todo el ancho de la vía para expresar con us danzas su amor a Atlixco, entonces entren a la avenida principal del centro histórico, la Independencia atrayendo a propios y extraños quienes en esta era digital no dejan pasar la oportunidad de grabar una imagen o un video de lo que sus ojos están presenciando, hay quienes hacen un ‘EnViVo’ para compartir con sus familiares esta fiesta.

Llegando al templo de San Agustín, de igual manera se detienen un momento, muy corto por cierto y continúan hasta la plaza de armas que se ubica entre el palacio municipal y el parque Colón de esta ciudad, donde entonces si dan rienda suelta a todo el buen ambiente que solo se vive en la fiesta del Atlixcáyotl, bailan, gritan, se toman fotos con todos los que se lo solicitan, hacen maldades los Huizos todo esto ante la entrada del templo a Santa María de la Natividad.

Anteriormente esté convite se extendía por la calle dos oriente para tomar la cuatro norte y pasar a la iglesia de San Félix Papa, patrono de Atlixco, pero debido a que en le zócalo de Atlixco se concentra una gran cantidad de gente se da por finalizado en este lugar.

Todo convite para alguna de las actividades que tienen que ver con el festival Atlixcáyotl tiene como labor principal invitar a los ciudadanos, en el siglo pasado cuando no existía todo esto de los teléfonos móviles, las redes sociales. Los medios impresos y electrónicos, solo había una opción, la invitación debía ser personal por ello para hacerla llegar a la mayor cantidad de gente se optó por realizar en domingo y visitando 10 de las iglesias instaladas en la ciudad porque eran los lugares donde existía mayor concentración de gentes, relató el director de turismo Héctor Alejandro López, es por ello que la ruta actualmente obligatoriamente debe pasar por todos estos templos que en su mayoría hoy en día están cerrados por la labores de reconstrucción tras el sismo del 19 de septiembre del año pasado.

Llegando a la plaza de armas se cierra el convite con la repartición de fruta y dulces que las chinas atlixquenses cargaron durante todo el recorrido en sus canasta enfloradas y es entonces cuando se ponen a prueba los reflejos de todos los presentes porque las cañas, vainas, manzanas, naranjas, duraznos, peras, granadas y dulces se convierten en verdaderos proyectiles que son lanzados desde los balcones del palacio municipal para ser cachados por los más audaces, tras ello se cierra oficialmente el convite.

Este domingo de convite de Huey Atlixcáyotl 2018 una pareja llamó la atención de todos; bailaban de un lado para otro, se encontraron en la fiesta y no se soltaron, la catrina y el diablo de los Huizos, sorprendieron a los danzantes robando las miradas de los espectadores; al son de la banda de viento se convirtieron en la pareja del momento y de esas cosas que solo suceden en las fiestas de Atlixco.

La invitación está hecha, los danzantes del Estado esperan a todos el próximo domingo 30 de septiembre a las 10 de la mañana en Neototiloyan, que se traduce como Plazuela de la danza y que se encuentra en el cerro de San Miguel para un evento cultural que tiene una duración aproximada de dos horas cargas de música, danza, color, alegría y magia; en donde los grupos más esperados y queridos por los asistentes, aparte de los anfitriones, son los tecuanes de Acatlán de Osorio y los voladores de Cuetzalan.

Este año se espera contar con la presencia del gobernador del Estado, Antonio Gali Fayad, quien recibirá el bastón de mando que la Xochicihuatl, mujer flor, año con año entrega a la máxima autoridad en la entidad poblana.

Cabe hacer mención que el festival esta conformado por una serie de eventos previos que los enriquecen, tal es el caso de que para el 29 de septiembre por la mañana los danzantes tienen la costumbre de subir a la ermita del cerro de San Miguel para ofrecer su alabanza y solicitar el permiso a este arcángel para la realización de sus danzan el último domingo de septiembre, uniendo así lo cultural con lo religioso.

Este año el ascenso no será hasta la iglesia en la punta del cerro debido que está dañada pro el sismo y representaría un riesgo para los asistentes, por ello y debido a que toda la actividad religiosa dedicad a San Miguel Arcángel en su días se realizará en la Plazuela de la danza, hasta ahí llegaran los danzantes.

Posteriormente por la tarde del 29 de septiembre en el centro de convenciones, se podrán aprecias algunas de las danzas como preámbulo a la elección de la Xochicihuatl y sus princesas, concurso en le que participan mujeres representantes de cada uno de las comunidades del Estado que asisten a danzar, ganara este noble título aquella que además de conservar y hacer uso de su lengua materna, porte con orgullo su traje típico y exprese su amor por su tierra de origen.

De tal forma que para el día siguiente, el 30 de septiembre, todas las fichas este en orden y la gente y los mismos danzantes puedan disfrutar de esta fiesta que se ha convertido en la segunda en importancia a nivel nacional y la primera en el Estado de Puebla, culturalmente hablando. Este año se contarán con la participación de 500 danzantes de 12 tenores iones geográficas en el Estado, de igual manera la llegada de 30 mil visitantes en ese fin de semana.

Este 2018 se emitieron mil 800 pases gratuitos para el graderío bajo de la plazuela, los cuales a decir de los responsables de turismo local se repartieron de la siguiente manera 800 se quedan en el patronato organizador, 200 en los hoteles y restaurantes y 800 son para la gente de Atlixco.

Para poder contar con uno o dos de estos pases, los interesados deberán acudir a las instalaciones del módulo deportivo La Alfonsina con copia de alguna identificación oficial, la entrega será a partir de las 10 de la mañana, máximo dos boletos por persona en formada se pueden otorgar siempre y cuando lleven las fotocopias de la identificación de quienes harán uso de los pases.

 

 

FOTOAngelina Bueno/Síntesis
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