Vox | Nacional

PRI-PAN: ¿son patos o se hacen?

2016-11-09 13:59:00
Por Francisco Bedolla Cancino
Periódico Síntesis Columinista Francisco Bedolla Cancino

Si lucen como patos, graznan como patos y se mueven como patos, siguiendo la conseja popular, la conclusión es simple: son patos.  Esta consigna popular aplica de modo especial a los conspicuos dirigentes del PRI y el PAN, que en interesante amasiato se rolan la estafeta presidencial de tiempo en tiempo, en el marco de una escandalosa simulación democrática, totalmente explicable por los vaivenes y los enojos de su jefatura común, la camarilla, comité o “mafia del poder”, ante la trapacería, los excesos y la falta de oficio político de los Fox, los Calderón y los Peña y la conveniencia estratégica de dicha camarilla en mantener en el jaque de la alternancia presidencial a sus dos traviesos pilluelos: el PRI y el PAN.  

He aquí, sin vueltas innecesarias, la clave de estructuración partidocrática del régimen, sus risibles alcances democráticos y, lo que es peor, la fuente de la eterna (re)producción de la corrupción y, por lo mismo, la crónica de la derrota anunciada del así llamado sistema nacional anti-corrupción. Si a usted, elector(a) no le gustara el delfín priista que se le ocurra a EPN, pues podrá castigarlo dándole su voto al candidato oficial alterno de la camarilla del poder, el panista en turno que mejor se acople a las inseguridades del priista en turno. Sin importar cuál de los dos, en la lógica palera del INE y el TFE, alcance más votos, el resultado será que la camarilla dispondrá de un gerente a modo para la salvaguarda del arreglo y los intereses plutocráticos: grandes empresarios que financian las carreras de políticos y funcionarios serviles, que vuelcan las arcas públicas a favor de sus patrocinadores.      

En tal contexto, no ha lugar al extrañamiento por el singular encuentro en el ITAM entre Peña, el jefe del priismo, y Calderón, el jefe de una potente candidatura alterna dentro del panismo. Más aún, la entrega del reconocimiento del ITAM a Calderón puede ser vista como oportunidad elegida para que EPN, invitado de honor para hacer entrega del premio, de fe del acuerdo para encumbrar a Margarita Zavala como la opción alternativa al cualesquier opciones dentro del espectro priista. De tal suerte que si lucen como emisarios y representantes de la mafia, se juntan en las sedes de la mafia y degustan de similares platillos, la conclusión es obligada: son parte del mismo arreglo y sirven al mismo jefe.

La pregunta relevante, pues, no es por qué los conspicuos patos se juntan sino por qué lo hacen de modo tan ostensible y anticipado. La entrega del galardón a Calderón de manos de Peña en el ITAM, más que un episodio casual entre dos integrantes de la misma parvada, simboliza la unción pública desde los Pinos de la candidatura de Margarita Zavala. Tan mal andan los bonos de EPN y su partido en el aprecio popular que se estimó urgente avanzar en la construcción de una candidatura siamesa, al menos por un par de poderosas razones: la primera, anticiparse al riesgo de ruptura interna del PAN, dado el ambiente de crispación entre los tres fuertes aspirantes (Zavala, Moreno Valle y Anaya), lo que echaría por la borda su estrategia hasta ahora exitosa de ir a las contiendes presidenciales con dos cartas fuertes; y la segunda, evitar el riesgo de que crezca la brecha de posicionamiento nacional de AMLO respecto de sus contendientes, para lo cual resultaba indispensable una toma de postura.

Una buena pregunta es si la apuesta por la candidatura alternativa de Margarita Zavala entraña el plan “pato A” o el plan “pato B” de los Pinos; o si la jerarquización entre la candidatura priista y la panista sería una decisión a tomarse en el último momento. Las filtraciones a la prensa sobre “la doble vida” de Ricardo Anaya y la intervención del INE en contra de la estrategia de posicionamiento de Moreno Valle, coincidentes en el espacio y el tiempo de la política mexicana, son síntomas inequívocos de que los jefes de la parvada ya se decantaron por Margarita Zavala y de que no tendrían empacho en disciplinar cualquier disidencia.  

En cambio, menos lugar hay a la duda de que estamos siendo testigos del abandono por parte de la camarilla de la estrategia conspirativa y la táctica del recato, que se remonta a la etapa de transición y cuyo artífice es ni más ni menos que Salinas de Gortari, el pato mayor. Una breve revisión a la contienda sucesoria de Salinas basta para encuadrar al panista Fernández de Cevallos como el plan B, ante el eventual fracaso del plan A, personificado por Ernesto Zedillo. Luego, sorpresivamente, en el sexenio de Zedillo su plan B, Vicente Fox, cobró relevancia y terminó siendo del agrado y simpatía de aquél. Posteriormente, el plan de B de Vicente Fox, Felipe Calderón (que le tumbó a Creel, su delfín), terminó haciéndose del apoyo de Fox, más que por agrado, por el grave riesgo de que arribara a la presidencia un candidato ajeno a la parvada, AMLO, que entorpeciera el negocio. Finalmente, tan desastrosa fue la gestión de Calderón, tan desafiante fue la candidatura de AMLO y tan cuestionada su gestión por el empresariado, que Calderón no tuvo el menor empacho en hacer de la candidatura de EPN su plan A, en desmedro de su correligionaria panista, Josefina Vázquez Mota.            

En tal contexto, la coincidencia en el ITAM  de Calderón y Peña Nieto tiene todos los visos de un reencuentro entre dos colegas unidos por el nexo histórico de un favor, que hoy puede volverse recíproco. Los jefes de la parvada deben estar complacidos y felices por el hermanamiento público del ala oficial priista con la candidatura alternativa de la panista Margarita Zavala. Si la estrategia cuaja, los jefes de la parvada habrán asegurado un PAN unido y una candidatura alternativa fuerte, de cara a la inminente contienda sucesoria. Ya luego decidirán si ésta es el plan A o B, dependiendo los cálculos de última hora.

Más allá de los detalles morbosos de la frivolidad y miseria moral de la parvada y sus jefes, yace el problema de fondo de un Estado capturado, plutocráticamente diseñado para expoliar a la población, y de una democracia inerme (¿deberíamos decir, inerte?, cuya integración facciosa del INE y el Tribunal Electoral, es garante de un juego con los dados cargados a favor de los candidatos patitos, al gusto y complacencia de los jefes de la parvada.

Las dos últimas elecciones presidenciales ilustran el caso del exitoso operar del partidocrático plan A y plan B, aun en medio del escandaloso mercado negro de compra-venta de votos y la no menos escandalosa complacencia de las autoridades electorales. La lección ha sido aprendida. Esa es la buena noticia. La mala es que la camarilla se apresta, ya sin recato, a conservar a su víctima por todos los medios posibles, ofreciendo eso sí, la disyuntiva de elegir entre un pato azul y un tricolor.        

 

*Analista Político

@franbedolla

 

francisco bedolla cancino,opinión,PRI-PAN: ¿son patos o se hacen?

Comentarios:


#EN_Puebla

{{noticia.sub_seccion}}
{{noticia.titulo}}

{{noticia.titulo | subStr: 110 }}

#TENDENCIAS

{{noticia.nombre_seccion}}
{{noticia.titulo}}

{{noticia.titulo | subStr: 110}}


no hay resultados
cargando ...

Resultado de la busqueda :

{{noticia.nombre_seccion}}
{{noticia.titulo}} {{noticia.titulo}}

{{noticia.titulo | subStr: 110 }}